Te plantas frente a una avenida llena de sol justo a la entrada de la acera porticada, lo suficientemente fuera para sentirte libre y lo suficientemente pegado a un pilar para no estorbar a los viandantes.
Lo primero que haces es apoyar un pie sobre el pilar mientras levantas la cara hacia el sol. Una agradable sensación de calidez y seguridad te recorre desde la sonrisa a los pies haciendote tocar una bateria imaginaria sobre el asfalto y tus piernas, es el boogie.
Sacas tu paquete de cigarrillos L&M mientras eliges la siguiente cancion a la que te entragaras gustoso. Te enciendes tu cigarro reconociendo el ritmo y exhalas los primeros acordes.
Ya nada te para, eres dueño de tu propio mundo. Un mundo que cambia cada mañana cuando te lavas los dientes y escupes el sabor del ayer.
lunes, 2 de mayo de 2011
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