Hoy tengo ganas de escribir. La verdad es que no tengo ultimamente mucha inspiración pero supongo que es porque no me pasa nada reseñable.
Creia que no volveria a ver un barco surcar el mar. Creía que nunca veria el mar contraerse debajo de ese cascarón valiente y arrogante que se atreve a cortar los secretos del cielo azul.
No, no crei capaz a nada de despertar en mi ese recuerdo tan ligado a la tormenta que hundió el barco.
Me gustaba ser marinero de ese barco porque era gratuito sentir la brisa chocar con mi sonrisa mientras mis ojos se cerraban para sentir las gotas saladas acariciar mis parpados. Me gustaba ser marinero porque podia subir por el mastil a sentirme albatros libre de mi propia vida.
Pero es la realidad la que me devuelve todos los dias a estas vias de ferrocarril muertas donde lo unico que te toca la cara es el carbón enegrecido vacilante de honestidad y repleto de tristeza. No sueño, vivo que ese barco está aqui para hecharme la red y que suba a bordo, pero no se lo que va a pasar. Es el riesgo de la vida.
martes, 8 de marzo de 2011
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